Uncategorised

El arte en la ciencia

La naturaleza es arte, sostiene la Dra. Andrea Gamarnik. De igual manera, asegura que la ciencia requiere tanto estudio y conocimiento, como también imaginación y creatividad, aspectos que subrayan el costado artístico del científico.

De pequeña, su mundo estaba circunscripto a la escuela, que cursaba en Lanús, al igual que al gusto por el deporte y las travesuras. La adolescencia la encontró comprometida con la sociedad y dispuesta a cambiarla a través de la política. Pero fue finalmente en la Facultad de Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, donde decidió contribuir con la comunidad de la mano de la investigación. Una vez doctorada, viajó a Estados Unidos, donde residió por años y donde se especializó en el virus de la poliomielitis.

A su regreso al país, tomó como misión el tratar de entender el funcionamiento del dengue. En la actualidad, es Directora del Laboratorio de virología molecular del Instituto Leloir, donde desarrolla diseños antivirales para esa enfermedad y es Investigadora Categoría Principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas -CONICET.

Gamarnik afirma que hay mucha pasión en la tarea diaria del científico, ya que las preguntas que permanentemente se elaboran en el laboratorio no tienen respuestas inmediatas y en ocasiones deben reformularse para, luego de mucha investigación, alcanzar un resultado satisfactorio. En consecuencia esa labor cotidiana sería imposible de realizar si ese factor estuviera ausente. Es indudable que ella trabaja apasionadamente, ya que no sólo se desempeña con tesón, sino que con el tiempo ha sabido destacarse y ser distinguida en 2009 con el Premio L’Oréal-UNESCO en la Argentina y posteriormente, en 2015, con el Premio internacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” por Latinoamérica, entre otros reconocimientos.

Su afinidad con la profesión que ha elegido es tan plena, que trasciende los límites laborales y se adentra en la cotidianeidad de su vida, en el seno de su hogar, donde una pintura hecha con sus propias manos, recrea la belleza de la estructura de la molécula del ácido ribonucleico –ARN- del genoma viral.

Distante de todo ámbito competitivo que en ocasiones se percibe en su profesión, asevera que el equipo que ella dirige, trabaja de manera conjunta y solidaria.  Como mujer, sentencia que aún hay un largo camino por recorrer en materia de género, pero ese transitar no la amedrenta. Ella espera que la vacuna para el dengue esté disponible en unos años y que su creación artística cobre así mayor significado, la satisfacción de saber que ha hecho un aporte a la salud de millones de personas.

Si querés volver a ver este encuentro con la Dra. Gamarnik, podés hacerlo en la emisión del 23 de marzo de 2016.

Programa y:

Una vida de servicio

Cuando era pequeño y vivía en la bellísima localidad jujeña de La Quiaca, Ramón Alfonso Exeni  tenía a  su imaginación como su mejor aliado. Un juego infinito, entretenido, diverso. Es difícil saber por aquel entonces, si ese niño soñaba su futuro vinculado a la medicina y la nefrología.

Influenciado por la decisión vocacional de un amigo, el Dr. Exeni se formó en la Facultad de Medicina en la Universidad de Buenos Aires y la vida quiso que posteriormente continuara vinculado a la pediatría y la nefrología. Gran parte de su vida transcurrió fronteras afuera de la Argentina, ya que pasó años en México, Canadá, Estados Unidos y España, donde siguió especializándose y desarrollándose profesionalmente, hasta convertirse en una persona referente en su materia.

Entre las muchas funciones que en la actualidad desempeña, es miembro del comité de bioética de Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante - INCUCAI;   Miembro titular de la Sociedad Argentina de Pediatría; Coordinador general de nefrología en la Municipalidad de La Matanza, Profesor consulto de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y Director de la Carrera de nefrología infantil de la misma institución.   Su crecimiento profesional se acompañó además de su participación en numerosas publicaciones, así como en las sociedades científicas más prestigiosas.

El paso de los años lo vio como un médico de marcada trayectoria, a la vez que como un esposo, padre y abuelo ejemplar. Sus pasos marcaron el camino de sus dos hijas, que hoy acompañan su legado y también brillan en la nefrología. Ramón Alfonso Exeni no sólo es un médico comprometido con la comunidad, sino que es también el nombre del Departamento de Nefrología del Hospital de Niños de San Justo, donde él se desempeña como Jefe y donde sin saberlo, comenzó cuando era joven a transitar su carrera. Dicho reconocimiento y la sonrisa de un niño que se recupera son para él un tesoro preciado, la mejor recompensa a  toda una vida de trabajo al servicio de los demás.

Si querés compartir esta entrevista, mirá el programa del 16 de marzo de 2016.

Desafiar la creatividad

Artista, soñador, apasionado. Gabriel Ravinovich reúne en su persona todos esos adjetivos, entre otros y que lo acompañan en su destacada carrera de científico. Desde joven, se mostró interesado por las ciencias y la Universidad Nacional de Córdoba le dio la preparación necesaria para dar los primeros pasos en ella.

Agradecido con la vida, con sus padres, sus amigos y los científicos que en sus comienzos ayudaron a iluminarlo, al igual que con aquellos que hoy lo acompañan en sus proyectos, sostiene que hay que seguir los sueños para poder volar alto en la ciencia. Y sin duda, así lo hizo.

En la actualidad, es Investigador Superior de CONICET, es Director del Laboratorio de Inmunopatología del Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME) del CONICET, donde también es Vice-Director y es Profesor Titular de Inmunología en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, entre otras funciones.   Además, es el director del trabajo centrado en anticuerpos monoclonales que ha constituido un avance significativo en la comprensión de los mecanismos involucrados en el escape de los tumores y en la resolución de la respuesta inflamatoria a los fines de diseñar e implementar nuevas estrategias terapéuticas en cáncer, enfermedades autoinmunes e infecciosas. Este proyecto de investigación ha tenido repercusión a nivel internacional y ha sido publicado en la revista científica Cancer Cell.

Ravinovich reconoce que este logro, es el resultado de la jerarquización que el científico adquirió en los últimos años, del creciente rol social que el mismo alcanzó, del mayor interés de la comunidad por saber qué se está haciendo en la materia de ciencia  y de la creación de un Ministerio que los contenga y los aliente a hacerse mejores preguntas y desafiar la creatividad para establecer así nuevos paradigmas.

Dedica gran parte de su día al trabajo, que no es una carga pesada, sino una grata actividad que trasciende las paredes de un laboratorio. Su anhelo es que los hallazgos que realizan en la clínica, encuentren luego su correlato en la cama del paciente, ya que de nada sirve la investigación si no se traduce en una mejora para la comunidad. Ese es el deseo de un artista que crea, desafía permanentemente y logra así que la ciencia avance.

Si querés revivir esta entrevista, podés encontrarla en la emisión del 16 de marzo de 2016.

¿Qué son las células madre?

Fernando Juan Pitossi, nació en el barrio porteño de Flores, cursó sus estudios primario y secundario en el de Caballito y su formación profesional la inició en la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires, para posteriormente cruzar las fronteras y continuar especializándose en la biología molecular, primero en Basilea, Suiza y luego en la Universidad Albert Ludwig de Alemania, donde alcanzara su doctorado.

Sus investigaciones lo llevan a viajar por Francia y Estados Unidos, donde aplica su saber de biología molecular  a la inmunología del sistema nervioso y a la comunicación entre los sistemas nervioso, endocrino e inmune.  En 1997 y con una vasta experiencia, regresa al país para dirigir el grupo Laboratorio de Terapias regenerativas y protectoras del sistema nervioso central en la Fundación Instituto Leloir. En la actualidad además, participa en el Consejo Nacional de Investigaciones Científcas y Técnicas – CONICET – como investigador principal; es Coordinador académico del “Consorcio para la investigación del potencial terapéutico de las células madre”;  es miembro de la Comisión sobre terapias celulares y medicina regenerativa del Ministerio de Ciencia y Tecnología y es Director de la Plataforma de Células madre reprogramadas humanas, entre muchas otras funciones.  Recientemente publicó su libro “¿Qué son las células madre?”, en la que explica los avances y desafíos que las mismas plantean a la humanidad. Coincide con el Dr. Edgardo Carosella, prestigioso científico argentino radicado en Francia, respecto de la ciencia, ya que en la actualidad la misma al crear, trasciende los límites del descubrimiento.

Padre de familia e hincha de San Lorenzo de Almagro, describe la actividad en los laboratorios como intensa y asegura que la vida no puede verse a través de un microscopio, pero que cada pequeña conquista que se alcanza, motiva al científico a seguir adelante.

Si querés volver a ver este encuentro entre Jorge Romano y Fernando Pitossi, podés hacerlo en la emisión del 1º de marzo de 2016.

Maestro

Miembro de Número de la Academia Nacional de Medicina de Buenos Aires; Profesor Honorario de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y Profesor Consulto en Cirugía Reparadora de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador; entre otras actividades,  el Dr. Fortunato Benaim tiene una vasta trayectoria médica y con más de 90 años de vida, es un joven incansable, lleno de proyectos.

En la actualidad, es Presidente y Director Médico de la Fundación que lleva su nombre y que se creara en 1981 con el objeto de investigar, contribuir a la docencia, mejorar la asistencia y propulsar la prevención de quemaduras. Su deseo por difundir sus conocimientos y reconocer  a la medicina del quemado como una especialidad médica diferente, lo impulsan a viajar por todo el país para trabajar por ello.

Con un largo camino recorrido, reconoce que tiene pasión por la tarea que desempeña y que nunca lo concibió como un trabajo con el que sintiera obligaciones. Es miembro Honorario o Correspondiente a todas las Sociedades Latinoamericanas de Cirugía Plástica y Quemaduras y a las de Estados Unidos de Norteamérica y España, entre otros muchos cargos. A lo largo de su carrera profesional, obtuvo numerosos lauros, entre los que se destacan el Premio “Evans”, otorgado por la Asociación Americana de Quemaduras y entregado en San Antonio , Texas, Estados Unidos, en 1980; el Premio “Whitaker” adjudicado por concurso por un jurado internacional  y entregado en Palermo, Italia en 1988 y el Premio “Tanner-Vandeput” que cada 4 años y por concurso  entrega la Sociedad Internacional de Quemaduras durante el Congreso Mundial, recibido en New Delhi, India, en 1990, entre otros.

Ha realizado más de 200 publicaciones en el área y en 2009 presentó su libro autobiográfico “60 años dedicados a la Medicina del Quemado”, en el que se manifiestan sus aportes científicos. Considerado Maestro de la cirugía plástica y medicina argentina, su figura está presente junto a destacadas personalidades en un mural realizado en el Hospital “Bernardino Rivadavia” de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Para Benaim, el maestro tiene una vocación, el gusto de poder transmitir lo que uno ha ido aprendiendo en la vida y además no sólo brinda conocimiento, sino que también el ejemplo. Definiciones de un concepto que sin duda están calcados a su medida.

Para volver a ver esta entrevista, podés mirar el programa del 23 de febrero de 2016.

Jorge Romano en Twitter